Las Cortes de Castilla y León aprueban una proposición no de ley del grupo socialista que potenciará la industria chacinera de Guijuelo y su zona de influencia.
Publicado el 09. Feb, 2010 por roberto en Ganadería
CON ESTA PROPUESTA SE AUMENTARÁN LAS AYUDAS PARA CONVERTIRLA EN UNO DE LOS SECTORES PRODUCTIVOS PRIORITARIOS.
SERÁ LA BASE PARA AUMENTAR LAS EXPORTACIONES, FACILITAR LAS GESTIONES, PROMOCIONAR LOS PRODUCTOS Y CREAR CURSOS DE FORMACIÓN PARA SUS EMPLEADOS.
Los procuradores salmantinos del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla y León han defendido esta tarde en la Comisión de Agricultura una proposición no de ley, (PNL), en defensa de la industria chacinera de Guijuelo y toda su zona de influencia que ha sido aprobada. Con esta propuesta se pretende potenciar y aumentar las ayudas a las industrias chacineras y derivadas para convertirlas en uno de los sectores productivos prioritarios en la concesión de subvenciones dirigidas al aumento de las exportaciones.
Además busca un acercamiento de la administración autonómica incorporando una unidad administrativa en la comarca que ayude a las empresas a gestionar las solicitudes de exportación, promoción de sus productos al exterior y conseguir ayudas comunitarias Se propone de igual forma la puesta en marcha de cursos de formación ocupacional adaptados a las necesidades de las empresas del sector, para familiarizarse con las nuevas exigencias del mercado porcino ibérico, especialmente en los procesos de venta en mercados exteriores
Durante los últimos 25 años aproximadamente la Sierra de Béjar, Sierra de Francia y Guijuelo, desde el punto de vista industrial, han experimentado un crecimiento constante con la incorporación de nuevas empresas y la ampliación de otras, que han dado un salto cualitativo y cuantitativo en su producción.
Según datos de la Asociación de Industrias de la Carne de España Castilla y León tiene casi 1.300 empresas cárnicas, el 13,6 por ciento del total de industrias de la carne autorizadas en España, y de las que más de 900 son instalaciones fabricantes de elaborados, con lo que C y L ocupa la primera plaza en este tipo de industrias por delante de Andalucía y Cataluña.
Dentro de los productos cárnicos en Salamanca, la carne de vacuno ocupa en la provincia un lugar secundario, a pesar de la excelente calidad de las razas autóctonas y sus cruces, como la morucha. El ovino, caprino y pollo tienen una representación no relevante, y no será porque no haya habido iniciativas del grupo socialista
A pesar de ese papel secundario el sector de carne de vacuno está más estabilizado, presenta mejor equilibrio entre oferta y demanda, incluso con previsión de incremento en su nivel de demanda, lo que garantiza un mejor futuro al sector a pesar de la crisis actual que les afecta.
La orientación productiva de las cárnicas se manifiesta con el predominio de la carne de cerdo, tanto en consumo en fresco como en chacinería, donde predomina la producción de jamón y en menor medida la elaboración de embutidos.
Castilla y León reúne prácticamente el 20 por ciento de los mataderos de porcino de toda España, si bien la industria de elaborados cárnicos de la región es la segunda de España en facturación con un 15 por ciento del total nacional, unos 2.000 millones de euros, así como en personas ocupadas, con alrededor de 15.000 empleados.
En concreto, Salamanca representa por sí sola algo más de la tercera parte de todas las industrias cárnicas que operan en Castilla y León, tanto por número de empresas como por porcentaje sobre la cifra de negocios sectorial, lo que convierte al sector en uno de los motores básicos del desarrollo económico de la provincia.
Gran parte de esa producción se articula entre poblaciones como Guijuelo, Ledrada, Campillo de Salvatierra, Béjar, Candelario, Palomares de Béjar, Puerto de Béjar, Aldeavieja de Tormes, Frades de la Sierra, Tamames, Sotoserrano, Miranda del Castañar, y La Alberca, que entre todos elaboran más del 65 por ciento de los productos de la cabaña ibérica nacional.
Las condiciones naturales de altitud y climatología de la Sierra de Béjar y Sierra de Francia son las más adecuadas para el curado de los embutidos y jamones, así como la tradición artesanal en la elaboración de los productos.
La Denominación de Origen “Jamón de Guijuelo” creada y aprobada en 1984, agrupa a 76 empresas, 58 de ellas en Guijuelo, 12 en Ledrada, 2 en Frades, 1 en Béjar, Puerto de Béjar y Miranda del Castañar controladas por el Consejo Regulador.
La Denominación también registra 13 mataderos, 136 ganaderías y 295 dehesas y fincas de montanera y ha sido el trampolín hacia los mercados nacionales, aunque no todas las empresas se encuentran bajo su cobijo.
Una docena de las 28 mayores empresas chacineras de las Comarcas de Guijuelo, Sierra de Béjar y Francia no forman parte de la DO, y trabajan al margen de la misma.
La producción ha mantenido un incremento espectacular en los últimos años. En el caso de la producción de ibéricos está muy limitada a oscilaciones en función de la cantidad y calidad de las cosechas de bellota en las dehesas, lo que dificulta la planificación de inversiones de las empresas a corto y medio plazo, no así el mercado de cerdo blanco y de cebo.
Existe claramente un excedente de capacidad por encima de la demanda de consumo, que añadido a la cada día mayor competencia por parte de las grandes empresas, ponen en situaciones de riesgos a muchas de las empresas del sector, especialmente las pequeñas y familiares, que se traducen en posibles suspensiones de pagos, cierres, o reducciones de actividad por el estrechamiento de los mercados en los que interactuar con sus productos.
El empleo en el sector lo determina la naturaleza del proceso productivo, mientras el mayor volumen se concentra en torno a los grandes mataderos, las empresas de transformación requieren de menor mano de obra ya que se articulan en minifundios y PYMES familiares, al tratarse de una actividad estacional se demanda más empleo entre los meses de diciembre y marzo.
Desde el punto de vista del potencial humano, la difícil tecnificación de algunos aspectos de la producción ha dado lugar a la necesidad de mucha mano de obra, y ha conllevado, ya desde antaño, la especialización de ciertos procesos. Cerca de 10.000 personas trabajan en plena campaña.
Sin embargo es preocupante el dato de desempleo en el sector, solo en Guijuelo subió un 10% en el mes de enero respecto del mes anterior, meses en plena campaña. Con una tasa de paro del 14,3%, de la cual el 22,8% corresponde a paro en la industria.
La inversión industrial requerida para entrar en el sector, se caracteriza por la baja necesidad de activos fijos y poco volumen de empleo, esto es un incentivo para la creación de nuevas empresas que atomizan el sector al mismo tiempo que dinamizan las inversiones.
El minifundismo y el exceso de capacidad instalada con los problemas financieros añadidos desestabilizan el sector cárnico desde el punto de vista de la oferta.
Las empresas más que las concesiones directas de ayudas económicas, necesitan ayudas de intervención y mediación en el sector entre la administración pública y las entidades financieras, ante la restricción general del crédito por parte de las entidades financieras.
Sería interesante que se pudieran establecer convenios entre las consejerías afectadas, entidades avalistas y las financieras, para ayudar a las empresas a superar esta situación coyuntural, consensuando criterios para la concesión de avales teniendo en cuenta las características específicas del sector y sus niveles de rotación económica, que mejorarían si se pudieran valorar como garantía los stocks de producto colgado,
Respecto a la demanda interna, por diferentes razones que no viene al caso analizar en estos momentos, su expansión ha sufrido un freno.
Nos encontramos en el sector con un exceso de oferta y un freno en la demanda que deja, casi como única salida los mercados exteriores.
Las exportaciones son la esperanza del sector, abrir nuevos mercados para expandir la demanda en el exterior no se puede hacer sin realizar una importante inversión en canales de promoción y en redes de comercialización y distribución.
Aquí es donde las administraciones públicas pueden jugar un papel relevante de apoyo y respaldo al sector.
El tercer pilar en el que se sustenta la propuesta es la formación.
Formación profesional reglada en ciclos formativos enfocada al sector productivo, a la distribución y comercialización.
Potenciar e implantar las ramas de:
- Administración y ofimática.
- Frío industrial.
- Electrónica.
- Automoción.


