Las bajas temperaturas y humedad dificultan la aplicación de tratamientos en el campo
Publicado el 24. Feb, 2010 por roberto en Agricultura
Las condiciones meteorológicas adversas producen también pérdida de plantas y mantienen estabulada la cabaña pecuaria
Martes, 23 de febrero de 2010. Las bajas temperaturas y precipitaciones registradas en Navarra en el periodo comprendido entre el 12 y el 19 de febrero continúan provocando dificultades para llevar a cabo labores mecánicas en el campo (abonado, tratamientos, recolección) debido a los suelos muy pesados. Además, las heladas han afectado al vegetativo de algunas plantas. Así lo indica el informe del campo correspondiente al periodo mencionado elaborado por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.
Los cultivos cerealistas (trigo, cebada, avena), tras una buena nascencia e implantación a lo largo del otoño, presentan en líneas generales y se encuentran en pleno ahijamiento. Sin embargo, la situación meteorológica comienza a hacer mella en algunas parcelas, donde ante la imposibilidad de realizar abonados nitrogenados, aparecen los problemas de clorosis. Además, los continuos encharcamientos, heladas y falta de nutrientes pueden condicionar el buen ahijamiento de los cultivos e incluso provocar la pérdida de planta.
El registro de continuas precipitaciones provoca asimismo que los suelos no drenen y se encuentren muy pesados, dificultando e incluso impidiendo cualquier labor mecánica sobre ellos. Así, en el capítulo de abonados, en las zonas más septentrionales (Nord-Occidental, Pirineos, Cuenca de Pamplona y norte de Tierra Estella y Pirineos) la primera mano debería estar ya realizada y sin embargo, se encuentra en el inicio. En Navarra Media y La Ribera, con dificultades, se procede a la primera y única aportación del producto, donde durante esta semana han aprovechado las fuertes heladas de los primeros días para entrar en campo con tractores y abonadoras con el fin de minimizar los daños por rodadas.
En cuanto a herbicidas, los suelos pesados y condiciones climáticas desfavorables impiden su óptima aplicación y eficiencia. Las parcelas que todavía no han recibido ningún tratamiento hasta la fecha presentan problemas por presencia masiva de vallico, ballueca, cola zorra, alpiste, etc. En parcelas donde se realizaron tratamientos durante noviembre-diciembre se ha conseguido controlar gran parte de las malas hierbas presentes, pero es preciso realizar un nuevo tratamiento.
En lo referente a otros cultivos, las habas caballares de zonas de Tierra Estella y Pirineos se encuentran en plena formación de brotes laterales y están sufriendo pérdidas de masa foliar debido a las fuertes heladas, aunque en general mantienen un buen potencial. A su vez, las últimas siembras de guisantes proteaginosos de la Cuenca de Pamplona y Pirineos se están viendo perjudicadas por el exceso de agua presente.
Por lo que se refiere a la ganadería, la meteorología adversa obliga a mantener estabulada casi toda la cabaña pecuaria de la zona norte. La nieve y el hielo han dificultado el día a día en estas explotaciones (intercambio de mercancías, gestión de purines, tuberías heladas, etc.).
Las parcelas de ray-grass Italiano de zonas de Erro, Ultzama, Sakana, Larraun presentan problemas por exceso de humedad, donde rodales encharcados están sufriendo pérdida de planta por asfixia radicular. Continúa el aprovechamiento a diente por parte de ganado ovino con el fin de controlar el desarrollo del cultivo y retrasar así su aprovechamiento mecánico a fechas con un tiempo más favorable.
Cultivos de regadío
Las habas verdes, que tan buena evolución vegetativa llevaban, han sufrido un notable traspiés con las inclemencias metereológicas. Los focos de mildiu se han ido extendiendo y las heladas han afectado a los brotes y ramas tiernas, observándose el ennegrecimiento de partes de las plantas. Es inminente el inicio de la floración en las parcelas más adelantadas del sur de la Comunidad Foral.
En cuanto a las crucíferas, a punto de finalizar la campaña de invierno, la excesiva humedad está favoreciendo la proliferación de ataques de botrytis, viéndose dificultado su tratamiento por la frecuencia de las lluvias.
El corte de cardo mantiene un ritmo muy lento, principalmente por la pesadez del terreno que dificulta las tareas de recolección.
El guisante verde es otro de los cultivos que está siendo perjudicado por la meteorología, ya que las bajas temperaturas de días pasados no favorecen la nascencia de las pocas fincas ya sembradas en la zona sur de la Comunidad Foral. La nascencia de la simiente está encontrando ciertas dificultades, ya que los efectos de las bajas temperaturas sobre la humedad de los suelos los enfría mucho. Se está a la espera del tempero apropiado para poder continuar las siembras en el resto de la Comarca VII y comenzarlas en la zona del Valle del Aragón como Mélida, Murillo el Cuende, etc.
La siembra y plantación de cebolla está padeciendo también las inclemencias del tiempo. Se han podido plantar algunas parcelas por la zona de Bardenas, pero la pesadez de los suelos han impedido que se iniciara en la otra zona productora de Ablitas y Cascante.
En lo referente a los cultivos de invernadero; implantado el tomate mediante cultivo hidropónico en los invernaderos calefactados se sigue cortando verdura de hoja para el mercado fresco. Por su parte, la lechuga lleva una buena campaña de invierno. Los cultivos de baby-life con destino a la IV gama sigue sus ritmos de cortes y siembras, apoyadas éstas por las mantas térmicas que les ayudan a soportar las bajas temperaturas de estas pasadas fechas.


