Annus horribilis para el campo malagueño
Publicado el 23. Dic, 2009 por roberto en Agricultura
Annus horribilis para el campo malagueño: la producción agraria cae un 21%
El año que se cierra ha dejado un regusto amargo. Los agricultores y ganaderos gritan SOS desde hace meses, pero las distintas administraciones han hecho oídos sordos a sus peticiones. El sector primario se ha convertido en una patata caliente y nadie se quiere quemar. Es más, los agricultores han tenido incluso que oír que el campo sortea la crisis con más soltura que otro sectores. Pero nada más lejos de la realidad: los datos del balance del año 2009 demuestran que las reiteradas quejas del sector están amparadas en unas cuentas que no cuadran.
La producción final agrícola en Málaga ha caído un 25,69% y la producción ganadera un 4,70%. Por tanto, la producción final agraria ha sufrido un descenso del 21%, con una facturación que apenas llega a los 600 millones de euros. El resultado es mucho más desolador si partimos de la base que estos datos se están comparando con otros —los del 2008- que ya fueron pésimos.
Según los datos que ha recopilado ASAJA Málaga, la inmensa mayoría de los sectores están inmersos en una crisis sin precedentes. Los precios por los suelos, como los de hace veinte años, y los costes por la nubes.
El agricultor ha convivido desde siempre con climatologías poco favorables, oscilaciones entre la oferta y la demanda del mercado, plagas a las que hacer frente y un sinfín de obstáculos en la carrera de la producción. Pero este año parece que una extraña alianza ha unido todos esos efectos adversos, salpicando a todas y cada una de las producciones. Los únicos agricultores que parecen vacunados contra el virus de la crisis son aquellos que miran a La Axarquía, con tierras cultivadas de aguacates y mangos que viven una realidad diferente.
Si nos fijamos en sectores tan importantes en nuestra provincia como el olivar, el descalabro es aplastante: la facturación ha caído nada menos que un 49,88%, con 88,80 millones de euros. El sector pidió a Bruselas que activase el almacenamiento privado, como una medida a la desesperada para poder salvar el año. Algo que no ha ocurrido.
El sector hortícola no ha salido mejor parado. Ha facturado 169,98 millones de euros, un 21,98% menos que el año pasado. La huerta de Málaga ha estado prácticamente sin precio todo el año: los calabacines, los pimientos, los pepinos, las berenjenas… han soportado un ejercicio de precios irrisorios.
Y por si fuera poco, el sector del tomate ha estado en jaque por la “tuta absoluta”, una plaga que trae de cabeza a los productores y que les ha hecho perder 18 millones de euros, es decir, un 27% de la facturación con respecto a la del año pasado. Cabe recordar además que este sector sufre en primera persona la amenaza directa de Marruecos.
Los tubérculos han caído también un 33,82% y la patata, por ejemplo, ha pasado de facturar 18 millones de euros a 11,4.
La caída libre de los frutos secos es otro disparate: se ha perdido un 49,72% de la facturación. La competencia de la almendra californiana ha hecho estragos en la autóctona. Y, en cuanto a la castaña, el destrozo no hay que buscarlo esta vez fuera de nuestras fronteras. Un pertinaz calor durante todo el otoño ha impedido que la campaña se desarrollase con normalidad. Así, los malagueños han degustado las pocas castañas que se han recogido —la mitad que en un año normal- en tirantes.
Los cítricos del Guadalhorce tampoco traen buenas noticias. Las 10.000 hectáreas de naranjas, mandarinas y limones han producido un total de 191.000 toneladas de frutos, lo que traducido a euros, supone unos 30 millones. El descenso respecto al 2008, que fue catastrófico, es del 27%.
El viñedo ha resistido algo mejor la crisis y la caída se sitúa en un 12%. Y los cultivos herbáceos han descendido un 0,98%.
Así las cosas, el único dato positivo lo encontramos en los frutos tropicales, con una subida del 12%. El sector del aguacate ha producido 46.000 toneladas de frutos, lo que supone una facturación de 62 millones de euros. Las 2.800 hectáreas de mango, con una producción de 10.500 toneladas, aportan 11,5 millones.
Y si los datos agrícolas no aportan ninguna alegría, los ganaderos ponen de manifiesto que el sector pierde fuerza en nuestra provincia. Este año ha caído un 4,70%, pero arrastra un varapalo que no le deja levantar cabeza.
Si nos centramos en el vacuno de leche, se aprecia que cae la cabaña, la producción y el precio. La palabra ruina parece hecha a medida para el sector. La crisis tampoco favorece a los ibéricos y en cuanto al ovino y caprino, los ganaderos siguen un año más produciendo a pérdidas por los costes tan elevados a los que tienen que hacer frente. La subida del cereal hace dos años repercutió de inmediato en un aumento del precio de los piensos. Pero, paradójicamente, el cereal ha caído y, sin embargo, el precio de los piensos no acompaña esa bajada.
Al balance agrario del año 2009 habría que añadir otra casilla bajo el epígrafe “ladrones”. Y es que a las pérdidas continuadas en todos los sectores, los agricultores y ganaderos de Málaga han de sumar aquellas que está padeciendo por la incesante oleada de robos y asaltos en todas las comarcas de la provincia.


