La población de trucha común aumenta más de un 15% en dos años en Navarra, aunque su situación sigue siendo precaria
Publicado el 25. Nov, 2009 por roberto en Caza y Pesca
Así lo indica el inventario de población de esta especie que realiza anualmente el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente
La población media de trucha común para el conjunto de los ríos de la cuenca salmonícola de Navarra es de 1.886 truchas por hectárea. Supone un aumento del 15,35% respecto a 2007, aunque continúa estando por debajo de lo deseable y constituyendo una densidad de población débil (2.000-4.000 truchas por hectárea). Son datos ofrecidos en la reunión de la Comisión Asesora de Pesca -de la que forman parte las asociaciones de pescadores de Navarra y miembros del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente- y que se ha reunido esta mañana bajo la presidencia de la consejera del citado departamento, Begoña Sanzberro Iturriria.
En esta reunión también se ha constatado que, en otros ríos de España, la trucha común vive una situación precaria similar, y se ha valorado el Plan de Actuación para la mejora de la calidad ambiental de los ríos navarros, puesto en marcha en enero de 2008 por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente con el objetivo del mantenimiento de la población de trucha.
El inventario de población de trucha común lo realiza cada año, desde 1992, el mencionado departamento a través de un muestreo en una red de 60 puntos repartida por los Valles Pirenaicos (cuencas del Eska, Salazar, Irati, Urrobi y Erro), Valles Meridionales (cuencas del Arga, Ultzama-Mediano y Larraun-Basaburua), Valles Occidentales (cuencas del Arakil y Ega-Urederra) y Valles Cantábricos (cuenca del Bidasoa y cuencas cantábricas y norpirenaicas).
Continuando con los datos de este estudio se observa que, aunque la densidad de población de la trucha continúa siendo débil, la población ha aumentado en todos los rangos de edad. En concreto, se han detectado un 12% más de alevines (846 ejemplares por hectárea) y un 19,5% más de juveniles (834 ejemplares por hectárea). La población de truchas adultas (205 ejemplares por hectárea) refleja un aumento del 13,25% respecto a 2007. De estos datos se puede concluir que tanto la densidad de población de alevines como de juveniles es débil, mientras que la densidad de adultos alcanza justamente los límites de densidad media.
Población de trucha en otros ríos de España
En lo que respecta a la población de trucha en otros ríos de España, la situación es similar. Así, por ejemplo, en Guipúzcoa, donde se hace un seguimiento anual muy similar al de Navarra, la evolución de las poblaciones en el tiempo es la misma que se encuentra en los ríos navarros. Lo mismo ocurre en Albacete, Castilla La Mancha, Álava o Asturias, donde el ritmo en los ascensos y descensos anuales coincide casi siempre con lo observado en los ríos de Navarra en los últimos años.
La comparativa permite suponer que una parte importante de esta dinámica podría explicarse en base a la evolución de variables ambientales que se estén desarrollando en el mismo sentido en los distintos territorios. Así, en concreto, si se observan las alteraciones en el volumen de caudal circulante en los ríos de Navarra, se constata que está circulando un 37% menos de caudal que hace 30 años. La década de los 90 se caracterizó por un fuerte déficit de caudal en los meses de primavera (nacimiento y emergencia de los alevines de trucha). En la década actual se evidencia una prolongación del estiaje que abarca todo el periodo reproductor de la trucha (noviembre – febrero).
Por otro lado, como ya se ha dicho, en la Comisión Asesora de Pesca se ha valorado también el Plan de Actuación para la mejora de la calidad ambiental de los ríos, puesto en marcha en enero de 2008 con el objetivo de la recuperación de la población de trucha en sus aguas. Este Plan contempla, entre otras medidas, el incremento de la vigilancia de los ríos; mejoras en el hábitat; control de la población de cormoranes; prohibición de la pesca de trucha común en la región salmonícola superior; repoblación con trucha línea Bidasoa; incremento de especies pescables (trucha triploide y anguila); e incremento del cupo y del período de pesca del salmón.


