Publicado el 27. Nov, 2009 por roberto en Desarrollo Rural
El reto de envejecer en el pueblo
El 15% de los vecinos de los municipios navarros de menos de 10.000 habitantes tiene más de 70 años. La mayoría vive en sus casas, algunos solos, otros atendidos por familiares y por los Servicios Sociales.
EL último informe de la Fundación La Caixa alertaba del progresivo envejecimiento y masculinización de la población rural navarra. La tasa de mayores de 70 años es ya del 15%, frente al 12,5% en la ciudad. Además, muchos tienen dificultades para valerse por sí mismos y necesitan la ayuda de servicios asistenciales. Según datos de 2006, al margen de Pamplona y su Comarca existían 35 servicios de atención a domicilio. En este reportaje se analiza la situación en tres zonas rurales: el Prepirineo, la Navarra Media Oriental y la Ribera Alta.
Comarca de Sangüesa: Servicio Social desde 1991
A lo largo de una población extensa y despoblada, 10.512 habitantes en 51 unidades de población que ocupan 838 kilómetros cuadrados, y con un índice de envejecimiento del 20%, la Mancomunidad de Servicios Sociales de Base de la comarca de Sangüesa, cuya andadura comenzó en diciembre de 1991, atiende a una población repartida entre Lerga, Eslava, Aibar, Cáseda, Petilla, Sangüesa, Gabarderal, Rocaforte, Javier, Yesa, Liédena, Lumbier, y los valles de Urraúl Alto, Urraúl Bajo y Romanzado.
Diez trabajadoras familiares, a media jornada, coordinadas por una trabajadora social, atienden en 45 domicilios a usuarios cuyo grado de dependencia se cataloga entre gran, severa o moderada, según la ley. También atienden casos de usuarios no dependientes. “Se trabaja a media jornada por cuestión de organización interna. Lo hacemos así en función de la demanda y, normalmente, ésta se requiere a la misma hora, por la mañana”, afirma Ana Garro Macaya, trabajadora social. La organización la hacen también en base a los pueblos y sus demandas. “Procuramos zonificar dentro de la zona, por cuestión de tiempo y de distancia”, asevera.
A la espera de la nueva legislación para 2010, el servicio funciona en la actualidad con las bases, asentadas en 2008, del convenio con la Administración que garantiza la subvención.
El coste se reparte entre el Gobierno y los ayuntamientos al 50%. Los usuarios contribuyen mediante unas tasas que abonan directamente a la Mancomunidad, según sus pensiones.
La ley de Dependencia, que inició su andadura en enero del 2007, garantiza la financiación de los servicios que necesitan, entre otras, las personas dependientes al llegar a la vejez.
Zona Media: Falta transporte y centro de día
El 23% de la población de la zona básica de Olite se engloba dentro de la tercera edad. Desde el Servicio Social de Base dan respuesta a las demandas de los mayores de 65 años ofreciéndoles distintos servicios en la zona, que cuenta con residencias para la tercera edad en Caparroso, Olite, Tafalla, Barásoain y San Martín de Unx, o el servicio de atención a domicilio (SAD) que cuenta con 69 personas beneficiadas en la zona básica de Olite y 91 en la de Tafalla.
El SAD, uno de los servicios que cuenta con mayor demanda, está destinado a personas que tienen dificultades de auto valimiento para las actividades de la vida diaria y en su mayoría los beneficiarios son las personas mayores, a las que se ayuda en las tareas del hogar y aseo personal, aportando a su vez un apoyo psicosocial.
El SAD cumple con una de las demandas de los mayores pero en la Zona Media echan en falta la existencia de un centro de día y un servicio de transporte adaptado. Aunque existen residencias que ofrecen estancias diurnas, este servicio no es viable para las familias que no cuentan con un transporte adaptado. “Si tuviésemos un centro de día saldrían demandas, pero el transporte tendría que estar garantizado. El mayor problema que tenemos es la dispersión geográfica y hay muchas dificultades para que las familias puedan llevar y traer a diario a los mayores a un centro de día”, indica Jaione Bakedano, responsable del servicio en la zona de Olite.
La falta de transporte adaptado también se demanda en la Valdorba a la hora de acudir al consultorio médico de Barásoain. “El médico sólo se desplaza cuando el enfermo esta encamado”, indica Elena Algarra, trabajadora social del Servicio Social de Base de la zona de Tafalla.
La falta de transporte es otro de los problemas de los mayores a la hora de acudir hasta Pamplona a la cita con algún médico. “La mayoría tiene que acudir a algún especialista y esto supone un coste económico muy grande. Algunos se apañan con familiares o vecinos pero, muchos se tienen que pagar un taxi y no tienen ninguna subvención. Para las familias con una pensión mínima es imposible. No es lo mismo vivir en Pamplona y acudir en taxi desde cualquier barrio o ir desde la Zona Media, es un poco discriminatorio”, indican.
Ribera Alta: Lista de espera
La Mancomunidad de Servicios Sociales de Base de la zona de Lazagurría, Lodosa, Mendavia, Sartaguda y Sesma trata de que los vecinos de la tercera edad disfruten de su independencia a través del proyecto Prevención de la dependencia y promoción de la autonomía. Éste se centra principalmente en la asistencia domiciliaria, de la que se sirven unas cien familias. Un nutrido grupo de trabajadoras vela por que los usuarios de este servicio mantengan su domicilio habitual y por que sus cuidadores tengan “momentos de respiro”. Carolina Sanz Salguero, responsable de este programa, explicaba que la labor de estas once trabajadoras es, entre otros, ayudar en la gestión de la economía, las compras, las tareas de limpieza y el aseo personal de los ancianos. “El principal objetivo es que las personas que desean seguir viviendo en su casa, lo puedan hacer con nuestro apoyo. Oír hablar de la residencia les sigue tirando para atrás”, explicaba.
Por otro lado, en la zona existen tres residencias de ancianos (en Lodosa, Mendavia y Sesma), donde existe la posibilidad de acudir a su centro de día.
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